Escapar

<b>Escapar</b>
El 27 de enero de 1979 tu sangre y la lluvia mojaron nuestra acera

01 mayo 2008

Triste España


Cualquier ciudadano que haya permanecido consciente durante el proceso de negociación con Eta, que duró desde hace años hasta el asesinato de Isaías Carrasco, sabe que la presentación de listas de la última marca de Eta, ANV, fue un mayúsculo y desvergonzado espectáculo circense a cargo del gobierno Zapatero y la fiscalía. Ahora tenemos la buena noticia, qué digo, la excelente nueva, de que la alcaldesa de Mondragón por ANV entra en prisión por orden del inefable juez Garzón. Le acusa de colaboración con Eta.

Garzón, Garzón. Este hombre que se ha manifestado públicamente a favor del proceso de negociación de Zapatero con los asesinos. Calificó de valiente a nuestro embustero presidente. Curiosa confusión de embuste por valentía. Está de moda. Es decir, se pronunció políticamente sobre un asunto que le condicionaba como juez. Y lo hizo en público este Garzón, transformado así en juez y parte, que nada ha contado del chivatazo del bar Faisán. Los cobradores de la extorsión etarra a empresarios fueron oportunamente avisados de cuándo no pasar a Francia con los dineros y evitar así ser detenidos. Ello desde la propia policía, según conversación grabada a uno de los implicados. Don Baltasar también se manifestó favorable a que la justicia se aplicara de manera acorde al contexto político. En esto coincidía milimétricamente con el Fiscal General, es decir, con su valiente Zapatero al que tanta lisonja ha dedicado.

Según esa salvaje teoría, mañana aplicaría la actual legislación penal de forma acorde a las condiciones políticas que pudiera crear un Chávez español o su contrario. Lo decente sería que un juez como Garzón colgara la toga y dejara su tarea a otros más imparciales. Pero hace mucho tiempo que todo el mundo ha aceptado esta sangrante anomalía del sistema democrático como si tal cosa. Desde el punto de vista cívico, es sencillamente escandaloso. Hagamos un rápido recordatorio de su pasado. Recordarán que investigó los Gal, se presentó como candidato por el PSOE de Felipe –comprometido hasta el tuétano en sus investigaciones– y seguidamente dejó la política sin llegar, ay, a ministro. Así que continuó investigando los Gal y buscando a míster X. Esa promiscuidad garzonita entre lo ejecutivo y lo judicial nunca debió suceder. En cualquier cabeza cabe que este hombre no debiera haber vuelto tan ricamente a la Audiencia Nacional. Qué menos que unos cuantos años en un programa de desintoxicación política, digo yo.

Hace unas semanas, un amigo con contactos en la periferia de las zahúrdas etarras, léase abogados de presos y tal, me decía que a esa gentuza le habían llegado mensajes claros del ámbito gubernamental y judicial. El contenido de los mensajes sería que se terminó, que tras lo de Isaías Carrasco –no tras lo Trapero y Centeno, total, dos guardias civiles…– iban a saco a por ellos. O algo así. Hombre, no deja de ser un rumor, pero el convencimiento en la citada piara terrorista existe. Y la venturosa detención de Galparsoro alimenta a gritos la sospecha. No se preocupen, que todo tendrá una explicación. Pero a estas alturas no nos chupamos el dedo.

Total, que nadie le quita a uno de la cabeza que el uso arbitrario de los poderes del estado que ha llevado adelante Zapatero, deslegitiman el Estado de Derecho que tanto sacrificio nos ha costado construir. Singularmente a las víctimas del terrorismo. A lo que va dicho añadamos que el poder legislativo, a impulso de Zapatero, aprobó en mayo de 2005 una resolución para que el gobierno negociara con Eta. Sabían perfectamente que las condiciones que se citaban para la negociación –diálogo dice la resolución, ¡ja! – estaban para incumplirse, deseosos de que se alcanzara una acuerdo con Eta con resultados favorables a la disgregación de la Nación. Justo en sentido contrario de lo que defendieron tantas víctimas del terrorismo y dice la Constitución, aquello por lo que fueron matadas.

Rubalcaba mentía por aspersión con las falsas verificaciones de la inactividad de Eta. En el poder judicial un juez político que alaba la negociación, anda metido en el meollo de estas cuestiones en la Audicencia Nacional. Añadan la vergüenza de las listas de ANV selectivamente impugnadas ante el Supremo, esta sí porque quiero, esta no por lo mismo. Un Tribunal Supremo que no pudo o no quiso defendernos frente al abuso totalitario de Zapatero. Pero amigo, con el ambiente de pazzzzz zapaterina en el que abundaban las loas a Otegi, los dicterios contra cualquier opositor al engaño zapateresco y hasta el insulto a víctimas del terrorismo –véase la miserable persecución a Alcaraz– , cualquiera se atreve ¿eh señores jueces? Con este panorama ¿alguien puede esperar que lo traten como a un ciudadano? Añadan ustedes toda la cañonería del equipo mediático del gobierno.

La Galparsoro está ahora a buen recaudo y ZP sacará pecho. El entramado digamos que político de Eta está siendo acosado. ¡Magnífico! Pero todos sabemos que ya podía estar finiquitado hace tiempo de no ser por Zapatero. Que ANV está en las instituciones cobrando de nuestro dinero porque José Luis Rodríguez Zapatero lo ha querido. Con la mili que llevamos encima y a estas alturas aún seguimos pagando las balas al terrorismo que nos mata. Precisamente con eso zaherían los proetarras a la familia de Gregorio Ordóñez por las calles de San Sebastián. ¡Devolvednos la bala!, decían esos cabrones. Y no pasa nada, reelegimos en las urnas al responsable de que vuelvan al pasto presupuestario. Entre tanto la resolución del Congreso sigue vigente, por más que haya habido elecciones. Txeroki y los suyos pensarán “siempre nos quedará Egiguren”. Qué triste España.