Aproximadamente hace un año, el alcalde de la localidad navarra de Berriozar por Nafarroa Bai, respondía en Diario de Navarra a una carta mía publicada en esas mismas páginas. Yo afeaba su conducta debido a que ese consistorio contrató un grupo musical para las fiestas de Berriozar, cuyas letras ofenden la memoria de las víctimas del terrorismo. En su réplica, además de acusarme de partidista –ya ves-, el primer edil pretendió compatibilizar la consumación de aquella ofensa a los asesinados, con la expresión de su "profunda solidaridad" con las víctimas del terrorismo. Tan bonitamente. Para no cansar omitiré el resumen de mi réplica, pues a la luz de estas pinceladas el lector juzgará innecesarias muchas explicaciones. Obvias y graves son las contradicciones de aquel discurso del señor Lasa.
Y el tiempo pasa, los días van andando y los hechos, que no la retórica vacía y falsa, siguen retratando. Estos días el alcalde de Berriozar, en una manifestación de su característica "profunda solidaridad" con las víctimas, ha permitido el uso de la escuela de música de Berriozar “Francisco Casanova” a la última marca proetarra ANV. Además de las implicaciones legales que pudiera tener el asunto, las éticas y ciudadanas me parecen elefantiásicas. Horroriza imaginar la pezuña proetarra hollando con saña el suelo de un lugar que ostenta el digno nombre de Francisco Casanova Vicente, vecino de Berriozar asesinado por Eta. Qué lóbregas las explicaciones que nos contará el alcalde.
"Al cabo de un tiempo, aunque el profeta se desgañitara gritando en su piedra, nadie le hacía caso, de hecho, ya le habían robado las sandalias y la túnica, sin embargo, él seguía predicando, uno y otro día, semana tras semana.
Un día, llegó al pueblo un viajero que nada sabía ni del pueblo, ni del profeta; al verlo hablando solo en su piedra, se acercó a escuchar lo que decía con voz temblorosa; al terminar le dijo: oye, ¿estás loco? nadie te escucha, nadie te hace caso, nadie te cree ni te sigue, ¿a quién quieres convencer con tus palabras?
A lo que el profeta respondió: "No, yo no predico para convencer a nadie, yo predico para que ellos no me convenzan a mí."
27/01/1979 Mi padre, Jesús Ulayar, vasco, navarro y español, es matado a tiros en Echarri Aranaz (Navarra) por el etarra Vicente Nazábal conmigo como testigo.
La ETA calló a balazos a Jesús Ulayar con el fin de amedrentarnos a todos. Antes del asesinato, el separatismo vasco en general insultó su buen nombre y su memoria y amargó la vida de quienes quedamos, mi madre y sus cuatro hijos.
El ciudadano que quiere reconocerse tal no calla. Y no callaré.
Reportaje de Javier Marrodán sobre la familia Ulayar Diario de Navarra, 3.12.2000