Los domingos a las 21:30 en Intereconomía Televisión, Alfonso Arteseros nos regala un programa llamado España en la memoria. Quien quiera respirar hondo y fresco, fuera de los aires viciados por el rencor y la impiedad en la que nos movemos en España siempre que hablamos de la historia reciente, tiene oportunidad de hacerlo a pleno pulmón cada domingo de la mano del artesano Arteseros. Después de décadas empachadas de revisiones sesgadas y maniqueas de nuestra historia del siglo XX, de preguntarnos qué somos, qué nos hemos hecho unos españoles a otros, qué nos debemos unos españoles a otros y otros a unos; en fin, después de enterrar con paladas de estiércol odioso este pasado de nuestra gran nación, el programa de Arteseros nos salva de tanta salvajada, nos salva de la antiespaña, de la antilibertad.
Con el precioso material audiovisual del que dispone y con sus invitados, nos cuenta España, sencillamente. España sin el mortal maniqueísmo que día a día nos destruye. La nación España, voluntad de los españoles de llevar adelante, con sus luces y sus sombras, una comunidad de vida extendida por los siglos. Qué asco de profesionales del odio a España. Sí, de muchos profesionales de la política y la opinión que, finalmente, se lo llevan crudo a cuenta de conflictos artificialmente azuzados y magnificados, cuando no directamente inventados. Y es que, así pasen los siglos, el origen de los grandes pecados es el mismo. El dinero y el poder explican estos tipos que predican con el odio a España sus inventadas nacioncillas supuestamente sojuzgadas, en realidad grandes sojuzgadoras de los españoles. Mientras no seamos capaces de una auténtica revolución democrática, no cambiaremos este espacio público político tan triste y desalentador que se nos presenta cada día. Así que si desean salvarse durante un rato de tanto dolor estúpido entre compatriotas, los domingos a las 21:30 manden todo al garete y pongan Intereconomía Televisión. Vayan, vayan con Alfonso Arteseros. Un tipo que cuando mira no ve la cámara, sino la cara de cada espectador: España en la memoria, con la profundamente melancólica Romanza del Concertino para Guitarra y Orquesta de Salvador Bacarisse como milagroso escipiente. Gracias Alfonso, amigo.
"Al cabo de un tiempo, aunque el profeta se desgañitara gritando en su piedra, nadie le hacía caso, de hecho, ya le habían robado las sandalias y la túnica, sin embargo, él seguía predicando, uno y otro día, semana tras semana.
Un día, llegó al pueblo un viajero que nada sabía ni del pueblo, ni del profeta; al verlo hablando solo en su piedra, se acercó a escuchar lo que decía con voz temblorosa; al terminar le dijo: oye, ¿estás loco? nadie te escucha, nadie te hace caso, nadie te cree ni te sigue, ¿a quién quieres convencer con tus palabras?
A lo que el profeta respondió: "No, yo no predico para convencer a nadie, yo predico para que ellos no me convenzan a mí."
27/01/1979 Mi padre, Jesús Ulayar, vasco, navarro y español, es matado a tiros en Echarri Aranaz (Navarra) por el etarra Vicente Nazábal conmigo como testigo.
La ETA calló a balazos a Jesús Ulayar con el fin de amedrentarnos a todos. Antes del asesinato, el separatismo vasco en general insultó su buen nombre y su memoria y amargó la vida de quienes quedamos, mi madre y sus cuatro hijos.
El ciudadano que quiere reconocerse tal no calla. Y no callaré.
Reportaje de Javier Marrodán sobre la familia Ulayar Diario de Navarra, 3.12.2000