Escapar

<b>Escapar</b>
El 27 de enero de 1979 tu sangre y la lluvia mojaron nuestra acera

25 enero 2010

Lóbregas incertidumbres


Las declaraciones de Rubalcaba, del gobierno ZP, a cuenta de los informes sobre el caso Faisán se me antojan una mueca hiriente. Siendo portavoz de González también mostró su mueca con el asunto GAL. Total, ministro y cargos socialistas al trullo y el señor X... de rositas. De lo conocido puede inferirse un emporcamiento gubernamental cuya abyección encontraría sus inmediatos precedentes precisamente en el caso GAL. En éste el crimen contra asesinos e inocentes y contra las arcas públicas, dio brutal forma a la socavación de nuestro Estado de Derecho. En el Fasián, el soplo por parte de policías a los matarifes de cientos de ciudadanos, entre ellos tantos policías, constituiría otro crimen horrendo. Nadie cree que esos funcionarios fueran a su aire y el gobierno esquiva las acusaciones fiándolo todo a la instrucción del juez Garzón, el fervoroso de la negociación con la Eta, que aparcó por años las investigaciones que poco antes comenzó Marlaska con la diligencia precisa, él sí, para obtener los escandalosos informes ahora filtrados. ¿En Garzón descansarán nuestras esperanzas de Justicia? Suena a burla. Una trama auspiciada por el director general de la Policía habría frustrado la detención del aparato etarra de extorsión. Ello permitió a la Eta allegar dinero del chantaje para, por ejemplo, financiar ese mismo año 2006 el atentado de la T4 que mató a Palate y Estacio, o el asesinato de los guardias civiles Centeno y Trapero en Capbreton, o... Esos accidentes, que diría ZP.

Por cierto, qué vergüenza el silencio de la sedicente Asociación de Víctimas del Terrorismo, entidad que no es ya sino un resto del naufragio de la AVT verdadera. Y así otras, plácidamente acomodadas en correctas moquetas. Y ojo, que regresan noticias sobre más conversaciones con la Eta. Al tiempo en la Audiencia Nacional sigue el desfile de fiscales indómitos, refractarios al vuelo de togas sobre el polvo del camino de Conde Pumpido. Se va Ignacio Gordillo tras treinta años de servicios. La primera víctima de la polvorienta senda de la negociación fue el fiscal Fungairiño, cuya cabeza habría sido exigida por la Eta. ¿Pintan bastos nuevamente para la decencia ciudadana? El PP, del que sospecho participó en el asolamiento de la AVT, anunció en 2008 haber llegado a un pacto con ZP en temas de terrorismo cuyo contenido desconocemos. ¿Incluyó la desactivación de la AVT? ¿Se acuerdan de Josu Ternera suelto por Italia, puede que a la espera de otra negociación, a sabiendas del gobierno y con el estruendoso silencio del PP y la AVT? Un PP, por tanto, de ruta incierta. Sumen que en Navarra UPN está amarrada por las necesidades al acuerdo con el PSN, cuya ejecutiva, no se olvide, aprobó por unanimidad aquel “gobierno de progreso para Navarra” con ese tipo tan simpático que atiende por Zabaleta. Eso sí, han propuesto en el Parlamento Foral una ley en favor de las pobrecicas víctimas.

Montguyon me visitó el 12, para informarme de que había visto al prisionero (…)
-¿Y qué más dijo?
-Cosas tristes y peregrinas. Afirma que desea la libertad para conseguir por ella el destierro.
-¡El destierro!
-Dice que aborrece a su país y que la idea de emigración le consuela.
-Le conozco, sí... Esa idea es suya.

 (Galdós. Episodios Nacionales. Los Cien Mil Hijos de San Luis)

18 enero 2010

Los Cien Mil Hijos de San Luis
Episodios Nacionales - BENITO PÉREZ GALDÓS


Montguyon me visitó el 12, para informarme de que había visto al prisionero, cuyo nombre y señas le había dado yo oportunamente.
- Está sumamente abatido y melancólico -me dijo-. Se ha negado a recibir los auxilios pecuniarios que le ofrecía de parte de usted; pero se ha mostrado muy agradecido. Al oír que Genara tenía gran empeño en conseguir su libertad, pareció muy turbado y conmovido, pronunciando palabras sueltas cuyo sentido no pude comprender.
 - ¿Y no desea verme?
- Parece que lo desea ardientemente.
- ¡Oh! ¡Estas dilaciones son horribles! ¿Y qué más dijo?
- Cosas tristes y peregrinas. Afirma que desea la libertad para conseguir por ella el destierro.
- ¡El destierro!
- Dice que aborrece a su país y que la idea de emigración le consuela.
- Le conozco, sí... Esa idea es suya.

14 enero 2010

Políticos en la siesta - Diario de Navarra 15.01.2010

El pasado día nueve los apologistas de la Eta pudieron desfogarse a sus anchas en Villava durante un festival de apoyo a los presos de esa mafia. Contaron con las bendiciones del ayuntamiento -NaBai, ¿lo dudaban?- que cedió terrenos, así como con el estruendoso silencio del resto de la clase política navarra. Hatortxu rock, se hace llamar la cosa. Es tan grave un acto que ensalce a esos criminales como el hecho de que, salvo alguna excepción en forma de leve protesta, la referida clase política y autoridades, se limiten a encogerse de hombros. Y es seguro que dispondrán de un catálogo de motivos, dudo que de razones, para su inacción. Al margen del uso de las posibilidades legales que les asistan o no para enfrentar este asunto, tienen la inexcusable obligación de hacer política con todas las letras y lanzar al espacio público su mensaje con decisión, trasmitir con toda convicción a la ciudadanía las ideas democráticas, que tienen que aparecer como nítida y, sobre todo, necesariamente enfrentadas a cualquier apoyo a terroristas y sus palmeros, además de a las actitudes de agradaores, cobardes y progres trasnochados sin cuyo concurso los etarras y su negro circo ya las habrían doblado. Debo decir con tristeza que, a mi juicio, nuestros políticos han faltado gravemente al no reaccionar con decisión ante estos hechos, pues su pecado de omisión grita a los cuatro vientos que bueno, tal vez no sea tan malo callar, o aquello de “dejadles, no habléis de ellos, que es lo que buscan” y otras evasivas de ese corte que se demostraron devastadoras de la ciudadanía democrática española durante décadas, pues que la inmovilizó. Mientras y pistola en mano, los de enfrente achicaban espacios a los demócratas y se ciscaban en nuestras víctimas. Así que ni un paso atrás debiera darse actualmente en este terreno. Hasta aquí mis razones. Esta no sé si dejadez, vano político o siesta navideña que aquí les reprocho a nuestros próceres, no precisa ya de más explicación.

Y una cereza tira de la otra. Si uno da una vuelta por ciertos pueblos navarros comprobará que aquella anunciada limpieza de los muros de la vergüenza proetarra sigue siendo eso, un anuncio que no termina de saltar de la prensa a la realidad. Ahí continúan pancartas, pintadas y demás vomitando de todo. Insultos póstumos a nuestros conciudadanos asesinados por ese hato de matarifes que con lujo de aparato fueron ensalzados en Villava por unos tipos sin escrúpulos. No digo que sea fácil, pero ahí es donde nuestras dirigencias tienen que dar su medida, que hartos años de infamia vamos soportando. En agosto del pasado año el presidente del Gobierno de Navarra anunció un acuerdo político y social para achicar espacios a los terroristas. Anuncio muy bien recibido, más a orillas de aquellos bochornosos sucesos del chupinazo de Berriozar, con la inefable actuación del alcalde amparando el agasajo a criminales por parte del partido de la Eta. Cuentan que este impulso de Miguel Sanz contaba de salida con la anuencia socialista. Los únicos que previsiblemente se auto excluirían del mismo serían los de siempre: separatistas e IU, off course. Bueno, pues hasta hoy nada se ha sabido de lo dicho. Descorazona comprobar que ese acuerdo está encallado. Y no seamos ingenuos, habrá motivos concretísimos para ello. No será, ¡ay!, un descuido. En el ámbito de tan deseable acuerdo, por ejemplo, podrían deslegitimarse con mayor eficacia actos de apoyo a los terroristas que, sólo en Navarra, han asesinado a cuarenta ciudadanos para conseguir lo que la razón y los votos les niegan. Conste mi queja ante quienes corresponda que, por lo no visto y no oído en estas semanas, están de siesta.

07 enero 2010

Pa´ eso estamos - Libertad Digital 08.01.2010


El seis de julio de 2006, Patxi López y Rodolfo Ares cumplieron el compromiso que habían adquirido con la Eta durante las infaustas negociaciones del proceso de ZP. Así, celebraron una reunión pública en el hotel donostiarra Amara Plaza con los batasunos Otegi, Etxeberria y Dañobeitia. En la puerta, la madre de Joxeba Pagazaurtundua clamaba contra la maniobra de legitimación social de la Eta que en esos momentos llevaban a cabo esos dos antiguos compañeros de partido de su hijo, asesinado, precisamente, por la banda terrorista. Aquello fue duro. No menos que una entrevista de López en Gara -sí, sí, ¡¡Gara!!- en la que no descartaba llegar a gobernar en un futuro apoyándose en Batasuna. Ahora Patxi López es presidente del Gobierno Vasco y organiza actos oficiales de homenaje a las víctimas del terrorismo, tan majas ellas, con sus tan pulquérrimas y educaditas asociaciones... Uno queda pasmado contemplando al mismo tipo ora de cháchara con etarras, ora de oficiante en homenajes a sus víctimas. ¡Un artista, oiga!


En esta no sé si conversión, trayecto entre poses, mudanza de principios, vano ético, conveniencias o tutti frutti, don Patxi, por supuesto, no ha considerado oportuno entonar un mea culpa por esas ofensas y otras como las reuniones de Loyola con Batasuna, en las que se ofrecía precio político por parte del gobierno de ZP y, en general, por su apoyo a un proceso con hechos tan amargos como el chivatazo policial del bar Faisán, asunto del que es responsable Zapatero y con él el Lendakari. Por no hablar de la persecución por tierra, mar y aire a la AVT verdadera y muy especialmente a su presidente, un tipo honrado, insobornable, llamado Francisco José Alcaraz. No cansaré al lector con más detalles lacerantes para las víctimas de aquel proceso al que, de modo tan entusiasta, se entregó Patxi López. Ciertamente positivas son las actuaciones del actual ejecutivo vasco en el terreno antiterrorista y las saludo, lo cual no empece lo más mínimo el justo y necesario reclamo de la satisfacción pública de una deuda que contrajo con las víctimas que nos movíamos en la Rebelión Cívica -la inmensa mayoría- frente al proceso negociador con la Eta. Es difícil pensar que si, por ejemplo, desde el PSE el señor Pastor llamó literalmente sinvergüenza al presidente de la AVT verdadera, no sea necesaria alguna iniciativa reparadora desde el partido y el gobierno de López. Pero estos tipos decidieron que al enemigo ni agua. Insisto, ni una palabra ha dicho este hombre que valga de disculpa por la sañuda persecución de las víctimas levantiscas que, finalmente, alguna razón llevábamos. Como ZP.


Hoy ha llegado a mis manos la revista de la actual AVT. En las páginas de este último número, García Casquero y los miembros y miembras de su junta directiva, han tenido a bien acoger un artículo de López, presidente del Gobierno Vasco y conocido contertulio de Otegi -el Gordo- y su hato de matarifes, como va dicho. Qué quieren, no sé si vale la pena seguir, pues que el asombrado lector tendrá ya una composición de lugar muy precisa. Pero bueno, digamos algo más. Habla el texto, entre otras cosas, del trabajo de su ejecutivo, de la necesaria deslegitimación social y política de los terroristas... ¡respingo! Está claro que desconoció este extremo, tan bien expuesto ahora, cuando mantuvo la referida reunión pública -además de las secretas- con los batasunos del hotel Amara Plaza. También habla de la “izquierda abertzale radical” y de la “condena de la violencia”... ¿Compraría el lector un coche usado a este tipo que, obviando sus recientes hazañas, pretende mostranos que ahora es quien más lejos mea? Pues el inefable García Casquero, desatendiendo la necesidad de guardar algún decoro, está claro que sí. Y lo que le echen. Ya saben, en la actual AVT los de la Rebelión Cívica somos malos malísimos, pero Patxi López es mu güeno y hay que ayudarle de forma totalmente acrítica a que se limpie del culete la caquita de aquel proceso negociador a más de persecutor de la AVT verdadera. Pa´ eso eso estamos, hombre. Que para que nos bañen las loas en Interior, en Ferraz y en Génova la cosa exige un poquito de voluntad. Y nada, que si en semejante cambiazo en la AVT ha tenido alguna mano -que tiene mucha pinta- es justo reconocérselo: buen trabajo, don Alfredo.

30 diciembre 2009

La debilidad etarra - Diario de Navarra 04.01.2010


El presidente del Gobierno Vasco, Patxi López, declara que la Eta se encuentra en su peor momento, afirmación que comparto. Este tipo de declaraciones abundan últimamente y a veces me amostazan un tantico por cortas y poco honradas. Cortas porque omiten que el reciente proceso de negociación le proporcionó un balón de oxígeno político y operativo. Como muestra el chivatazo del bar Faisán, una probable ayuda policial a la banda terrorista en pro del proceso, proyecto estrella y estrellado de Zapatero. Asunto el del Faisán del que van saliendo datos procedentes de documentación en poder de la justicia francesa que señalan como uno de los negociadores gubernamentales a José Manuel Gómez Benítez, hoy elevado a vocal del Consejo General del Poder Judicial y buen amigo de Baltasar Garzón, a la sazón juez sobre quien recae el asunto del chivatazo y partidario de la negociación con la Eta.

Garzón, a la vuelta de una de sus giras, recibió este sumario de manos del juez Marlaska, quien lo había iniciado en 2006 en su ausencia. Marlaska -calcule el lector cómo se las olía- iba a encomendar la investigación a la Guardia Civil , cuerpo distinto al implicado en la faisanada. Lógico si uno sospecha que la zorra anda dentro del gallinero mancillando así el buen nombre de nuestra Policía. Naturalmente don Baltasar no permitió que los verdes intervinieran. El sumario acumuló polvo estos años en los que -¡oh sorpresa!- la investigación no avanzaba. Hace poco hemos sabido que las grabaciones policiales hechas en el bar Faisán sufrieron dos (in)oportunos cortes -¡oh sorpresa!- que nadie explica. Uno palpa aquí el pestilente significado del arrastre de togas por el polvo del camino que anunciara el pérfido Pumpido. Vuelvo a esas declaraciones sobre la debilidad de la Eta. Son poco honradas pues omiten considerar el estado en que se encontraría la banda y, lo que es más importante, el estado en que podrían encontrarse los asesinados desde entonces, de no haber mediado ese traicionero e injurioso para las víctimas proceso de negociación. Oiga, ni palabra. Déjalo estar, pensarán estos profesionales de la política que uno imagina ora negociando con Otegi, ora oficiando homenajes a esas pobres víctimas, tan agradecidas ellas. Quien comete la injuria olvida más fácilmente que el injuriado.

Recuerdo a Pilar Ruiz, la madre de Joxeba Pagaza, a las puertas de un hotel donostiarra en pleno proceso de negociación. Clamaba contra Patxi López y el hoy consejero de Interior Ares, otro abonado al antedicho diagnóstico corto y poco honrado. ¿Qué pasaba en aquel hotel? Pues nada, que cumplían lo prometido a nuestros asesinos en sus negociaciones: celebrar una reunión pública con Otegi y compañía que diera legitimidad al partido de la Eta. ¿Quién que se haya visto envuelto en semejantes circunstancias olvidaría u obviaría a escape aquel nefando episodio? Pues López y Ares antes que nadie, claro. No así Pilar. 

Declaraciones del corte de las referidas forman un elegante y práctico pack con esa proliferación de actos oficiales con las víctimas en el País Vasco y sus silentes y pulquérrimas asociaciones, o con proyectadas leyes, como la navarra, en favor de las pobres víctimas. Yo también pienso que, si bien nos pueden hacer una salvajada, los etarras andan muy perjudicados. Pero no exhiba ahora Zapatero los logros policiales como el chico que muestra contento el boletín de notas con el suspenso recuperado, que ni eso. El tiempo perdido difícilmente se recupera. Parte del que a la Eta le quede será a consecuencia de la negociación del mendaz Zapatero, que no hizo lo que tenía que hacer, rematar la bicha, al tiempo que machaba a las víctimas levantiscas que finalmente alguna razón llevaban. El porqué daría para mucha tinta. Se preguntará el lector qué quiero yo ya ahora. Le aseguro que no espero ingenuamente un sincero mea culpa, quia. Sólo deseo no callar cuando los mismos tipos de entonces resultan ser ahora quienes más lejos mean.

20 diciembre 2009

Agapito Maestre al rescate de don Ángel Herrera Oria... y de mí


Agapito Maestre acaba de publicar EL FRACASO DE UN CRISTIANO. EL OTRO HERRERA ORIA en la editorial Tecnos.

Durante la lectura de este libro no he podido apartar de mi memoria el recuerdo emocionado de Jesús Ulayar, mi padre. Católico implicado con su tiempo y circunstancia en lo público desde sus convicciones cristianas. Fue miembro de Acción Católica, impulsor de la cámara agraria en su pueblo, concejal y alcalde de su pueblo, vocal de la asociación de padres de alumnos y opinador libre. Y un gran tipo. Y español. Le costó que lo mataran. Un poco al modo de Herrera Oria, o en su senda, también fracasó.

Ha habido en mí otra constante en la lectura de EL FRACASO DE UN CRISTIANO. Aquel incidente... Lo cuento. Hace unos meses mantuve una discusión algo agria con un amigo. Me quedé muy sorprendido cuando, ante mi afirmación de que el cristiano debe implicarse también en política, entendiendo política como espacio público y no sólo esa reducción que es el partidismo, me respondía que Jesús no entró en cuestiones políticas y que un cristiano no tenía porqué. Y de pronto me pareció que encerraban mi creencia en la finca de la casa donde nos encontrábamos celebrando la Pascua o en el sagrario de mi parroquia; en las tres tiendas que los cristianos nos montamos en lo alto del monte Tabor, donde nos encontrábamos todos tan contentos... Por otra parte, la visión que de Jesús percibía yo en esa argumentación, además de que la creo equivocada, me empuja a la vivencia de la fe en una suerte de cristocentrismo errado. Es decir, adoradora de la figura de Jesús pero que puede llegar a desentenderse bastante de su mensaje, que es lo más importante, incluso por encima del propio Jesús de Nazaret: el Reino de Dios que comienza en la tierra a cuya construcción estamos llamados los cristianos.

Llegado a este punto quiero dejar algo claro. Disto mucho de sentir plenamente en el plano de la fe esto que digo. Me explico. Intelectualmente no me parece acertado ni honrado por parte de un cristiano decir que no hay que meterse en “políticas”, pues que Jesús nos empuja precisamente a transformar nuestra sociedad hoy, ahora. No todos los cristianos van a estar metidos en lo mismos fregados, claro. Cada uno encuentra su veta y su manera de comprometerse, de ser consecuente con sus convicciones religiosas. Y las más de las veces el compromiso de cada uno de nosotros pasa por terrenos más privados o menos visibles, sin duda. Pero uno de los terrenos donde “los cristianos” tienen que probarse es el espacio público. Si los acuerdos fundamentales entre los cristianos no pasan por dar la importancia que merece este asunto en cuanto que es nuclear de nuestra fe, mal asunto. La religión no puede quedar en lo exclusivamente privado, con prohibición de mojarse en lo público, que es la tendencia actual de quienes refutan el papel público del cristianismo en la política, entre ellos, por desgracia, muchos cristianos.

Pero como iba a decir hace unas líneas, debo ser sincero y declarar que si esto que ven y comprenden mis ojos de carne fueran capaces de verlo y asumirlo los ojos del ateo que llevo dentro, podría vivir en comunión con lo que Jesús predicaba y así ayudar a cumplir la promesa del Reino de Dios. Pero no es plenamente así. Como suele repetir Agapito Maestre el cristiano es un ateo que diariamente se empeña en creer. Sí, la creencia cristiana no es algo que uno consigue un día y ya está. No sé si vale para todo el mundo, pero para mí sin duda. Alguien me dirá que no le cabe ninguna duda en relación a su creencia en Dios, en el Dios de Jesús de Nazaret; y que esa certeza es la fuente de su alegría, de su felicidad. Alegría que transmite a los demás. Lo encuentro magnífico. Pero yo soy como soy y dudo mucho. Sinceramente, no sé si creo o no creo. Y no es mera retórica. Sí sé que quiero creer y que si Dios está ahí me querrá así, como soy: un mal cristiano. De lo contrario tiene un problema conmigo. Me identifico con este texto del Salmo I de Unamuno:

Señor, Señor, ¿por qué consientes que te nieguen ateos?
¿Por qué, Señor, no te nos muestras sin velos, sin engaños?
¿Por qué, Señor, nos dejas en la duda, duda de muerte?
¿Por qué te escondes?
¿Por qué encendiste en nuestro pecho el ansia de conocerte,
el ansia de que existas, para velarte así a nuestras miradas?
¿Dónde estás, mi Señor; acaso existes?

Retomando el hilo. Que si Jesucristo no entró en política, como afirmaba mi contradictor amigo del inicio, baje Dios y lo vea. En tiempo de Jesús, religión y política estaban íntimamente ligadas, eran una misma cosa. Pues contra aquella política dictada desde el Templo por parte de las dirigencias político religiosas, predicó Jesús sin parar. Es decir, intervino en el espacio público, por tanto hizo política y nos llamó a hacerla.

Y ahora sigo con el libro de Agapito Maestre. Don Ángel Herrera Oria no era un obispo del nacional catolicismo y se terminó, como es posible que nos lo pinten muchos. Aunque lo más probable es que ninguno de nosotros sepamos quién demonios era ese tipo. Fue ninguneado por el integrismo y despreciado por el otro integrismo, el anti cristiano. A lo sumo (que es lo único que yo sabía) nos sonará el nombre de una estación del metro de Madrid: Herrera Oria. Don Ángel Herrera Oria, que fue ordenado sacerdote a los cincuenta y cuatro años, vocación tardía, persuadido por la doctrina social del papa León XIII, era un cristiano que se esforzó por intervenir en política desde los principios cristianos. Cito del libro: “En su primera y larga etapa de seglar, fue uno de los principales impulsores del periodismo moderno y le dio continuidad a una empresa de 1900, a pesar de los impedimentos puestos por el régimen surgido de la Guerra Civil. Fundó el Instituto Obrero, el centro de Estudios Universitarios (el CEU), el “Instituto Social León XIII”, la “Escuela de Periodismo de la Iglesia”, colegios Mayores y no sé cuántas otras fundaciones. Fundó y fundó, pero siempre a la manera teresiana, o sea, siempre estuvo a pie de obra y con puntualidad espartana. […] Fue uno de los inventores de la moderna Acción Católica. Según algunos, el intento más sensato por vincular cristianismo y modernidad en la España del siglo veinte.”

Herrera Oria lo hizo todo profundamente convencido de que lo cristiano es en el espacio público o no es, como afirma el autor. De eso habla el libro de Agapito. No es una biografía al uso, no. No es un libro religioso. A mí me ha llegado como una interpelación al cristiano en España desde el empeño vital de un cristiano que fracasó en su proyecto evangélico. Es un libro apasionante y por el que te estoy muy agradecido, querido Agapito. Hoy los valores cristianos están expulsados del discurso de nuestros políticos, de derechas y de izquierdas. Evidente fracaso del que los cristianos debiéramos sacar consecuencias e impulso. EL FRACASO DE UN CRISTIANO, un buen regalo de Navidad, Navidad de la buena.


Decíales: ¿Acaso se trae la candela para ponerla bajo un celemín o bajo la cama? ¿No es para ponerla sobre el candelero? Porque nada hay oculto sino para ser descubierto, y no hay nada escondido sino para que venga a la luz. Si alguno tiene oídos, que oiga. (Marcos 4, 21-23)